Life has a way of making you miss everything you don´t have. I wish to be where I can not go, I wish to leave from where I dreamed to be just yesterday.
Desire has left me though. It has forgotten my name. The flesh on my skin no longer burns by the flames I never managed to put out. These too are gone. They are simply gone. They have dissipated into nothingness, they have left my soul unburdened by carnal pleasure. I have found that which I had searched for ever since the flames denied to be extinguished. It has been years, although it seems much more. There have been thousands whom have inspired my devotion to the sexuality which I had never satiated. The search, undoubtedly devastating; distorted, tortured and bled out. I had tried one last time, to relieve myself from this invidious burden; to release the flames.
Life has a way of making you miss everything that caused you happiness.
Life also has a way of stopping you from stumbling over the same stone. Biblical... or not, this is true.
martes, 19 de abril de 2016
Blue(s)
The purpose of "something" is found only instantly. In that same instant, it looses purpose,
it becomes just a mean... not a destiny, not something that is gained.
It survives only as long as the purpose is denied and annihilated by an unfulfilled end point.
We are never allowed to view that "end point". We dream only of reaching it,we extend our hand only to find it a mere centimeter away from grasp. The hairs on our fingers brush on it, the sensation is magical, nauseating, as when you dream and the moment you open your eyes you can taste your dream, but you cant remember it. And you try. It seems important that you do, but you cant.
It just slips further. And the feeling of almost remembering becomes less and less pleasureful. But at first,the taste, that specific feeling of almost touching THE truth, the essence, your essence, is almost orgasmic. It touches an inner most part of you that has only been touched a dozen times in this lifetime. It lays next to the barrel of forgotten words, words that leave joy in your mouth once you've found the exact place to place them, to the smiles that can only exhort as much kindness, love, devotion, thanks, as that which lies in your eyes.
Purpose. Who are we to look for a purpose to the chaos that is this existence? The purpose is an ambitious need, an even more ambitious search. And you will seek. Far and wide. And you will fail. Not meaning you will never succeed. For there is pleasure to be found, sensations yet to be wrongly placed into words.
Life is never still, it is gone the second it happens.
*This drawing lost purpose the moment I gave it one. I've given it a new one, which will also fail.
it becomes just a mean... not a destiny, not something that is gained.
It survives only as long as the purpose is denied and annihilated by an unfulfilled end point.
We are never allowed to view that "end point". We dream only of reaching it,we extend our hand only to find it a mere centimeter away from grasp. The hairs on our fingers brush on it, the sensation is magical, nauseating, as when you dream and the moment you open your eyes you can taste your dream, but you cant remember it. And you try. It seems important that you do, but you cant.
It just slips further. And the feeling of almost remembering becomes less and less pleasureful. But at first,the taste, that specific feeling of almost touching THE truth, the essence, your essence, is almost orgasmic. It touches an inner most part of you that has only been touched a dozen times in this lifetime. It lays next to the barrel of forgotten words, words that leave joy in your mouth once you've found the exact place to place them, to the smiles that can only exhort as much kindness, love, devotion, thanks, as that which lies in your eyes.
Purpose. Who are we to look for a purpose to the chaos that is this existence? The purpose is an ambitious need, an even more ambitious search. And you will seek. Far and wide. And you will fail. Not meaning you will never succeed. For there is pleasure to be found, sensations yet to be wrongly placed into words.
Life is never still, it is gone the second it happens.
*This drawing lost purpose the moment I gave it one. I've given it a new one, which will also fail.
And it did.
domingo, 6 de marzo de 2016
Corazonada
Paz saberme alejada de todo,
del zumbido que expiran los aparatos que quitan el sue;o.
Paz despertarte y no saber en que horario has amanecido.
No saber si es ma;ana siquiera.
Hay voces y vacios que no logran llenarse de mas que signos obscuros.
Aluden al sabor que queda al desvanecer tu voz de mis oidos.
Caen, al vacio de saberte ahi y no saberte vivo.
Tu voz me mata y muere.
Simultaneamente.
Ah.
Proclamar el sentido de tu voz que queda sin sentido, que carece de sentido,
Lo unico que logra no es traducido, traducible.
del zumbido que expiran los aparatos que quitan el sue;o.
Paz despertarte y no saber en que horario has amanecido.
No saber si es ma;ana siquiera.
Hay voces y vacios que no logran llenarse de mas que signos obscuros.
Aluden al sabor que queda al desvanecer tu voz de mis oidos.
Caen, al vacio de saberte ahi y no saberte vivo.
Tu voz me mata y muere.
Simultaneamente.
Ah.
Proclamar el sentido de tu voz que queda sin sentido, que carece de sentido,
Lo unico que logra no es traducido, traducible.
lunes, 1 de febrero de 2016
Cuento las horas. Una, dos, tres veces.
Las que sean necesarias, las que afirmen que estoy situado entre algo.
Que afirmen la veracidad de mi estancia en este globo terrestre, en este universo.
Cuento con los dedos, cuento con recuerdos que le dan un toque personal al tiempo.
Cuan cerca estoy de saltar por el borde.
He llegado a la orilla.
Camino sobre ella, la rondo noche y día.
Como linea.
Los recuerdos me hacen compañía en la infinita vuelta para regresar ahí donde inicié.
Me he vuelto adicta al tiempo, a malgastarlo, a darlo por hecho.
Lo he contado hasta decirme "experta".
En calcular segundos, milésimas.
Ésta noche, sin embargo, es diferente.
Hoy no he sentido correr al tiempo,
Yace ahí... frío, rígido entre mis dedos.
Lo he atribuido al clima.
Jodidamente frío.
No.
Es el tiempo, parece tener ganas de que salte por completo,
que deje de pensarlo.
Que grite como quiero, que corra desnuda por el hielo.
Sin preguntas;
pudor o hipotermia.
Lo quiero, lo he deseado y sigo sin dejar de quererlo.
Me he vuelto aquello que detesto, guardián del tiempo;
monotonía y aceptación de todo ello.
Las que sean necesarias, las que afirmen que estoy situado entre algo.
Que afirmen la veracidad de mi estancia en este globo terrestre, en este universo.
Cuento con los dedos, cuento con recuerdos que le dan un toque personal al tiempo.
Cuan cerca estoy de saltar por el borde.
He llegado a la orilla.
Camino sobre ella, la rondo noche y día.
Como linea.
Los recuerdos me hacen compañía en la infinita vuelta para regresar ahí donde inicié.
Me he vuelto adicta al tiempo, a malgastarlo, a darlo por hecho.
Lo he contado hasta decirme "experta".
En calcular segundos, milésimas.
Ésta noche, sin embargo, es diferente.
Hoy no he sentido correr al tiempo,
Yace ahí... frío, rígido entre mis dedos.
Lo he atribuido al clima.
Jodidamente frío.
No.
Es el tiempo, parece tener ganas de que salte por completo,
que deje de pensarlo.
Que grite como quiero, que corra desnuda por el hielo.
Sin preguntas;
pudor o hipotermia.
Lo quiero, lo he deseado y sigo sin dejar de quererlo.
Me he vuelto aquello que detesto, guardián del tiempo;
monotonía y aceptación de todo ello.
domingo, 3 de enero de 2016
Bah.
Las gotas de sudor expirando de tus poros.
Tus pulmones se inflan de aire y aguantas la respiración.
Sentir explotar, sentir reventar, sentir angustia, sentir temor.
Sentir.
Quiero que sientas,
Que te sientas,
Que me sientas acompañando tu sentir.
Yo voy de la mano con quien esté dispuesto a dejarme ir.
Encuentro pasión en los gestos más grotescos.
Aclamo la humedad placentera de entre tus piernas.
De entre tu boca,
Cuesta arriba sobre montañas esculpidas por palabras que se desvanecen, que se encarnan formando culos y entrañas.
Pero que nunca logran más que lo que logra tu sentimiento externado.
Inmaculadas obras de arte que atesoro bajo el colchón de nuestra cama.
Notas que has tocado y que siguen resonando desde hace años.
Quiero que sientas como yo te siento.
Quiero tanto que temo quererlo
Tu cuello abrazado entre sogas, armando vidas coloridas que aquí no entonan.
las mentes más bellas jamás se suicidan,.
Las mentes grotescas jamás se suicidan.
Sólo el optimista; de Cioran.
Optimistas entre verdades, optimistas a gatas.
Como yo. que deseo con el alma que me sientas.
Que suspiro cada vez que me acompaña tu mirada.
Encuentro tu pasión apagada,
Soplo hasta que las cenizas se esparcen y de ella no queda nada,
De ti no queda nada.
Solo yo,
Con ojo alegre
Como el abuelo,
Con llanto callado.
Voz al viento,
amor.
Te siento.
Siento.
Tu acalorado lamento.
Tu cuero secado al viento...
ahogado entre la tormenta,
que no le deja curtirse...
Que le deja disolverse.
Ni vive,
Ni muere.
Siente.
Por los siglos,
por las colinas,
Por los valles esculpidos entre culos y entrañas.
entre vientres y escrotos
Entre peces y cruces.
Entre la humanidad; la falta o sobra de.
Tus pulmones se inflan de aire y aguantas la respiración.
Sentir explotar, sentir reventar, sentir angustia, sentir temor.
Sentir.
Quiero que sientas,
Que te sientas,
Que me sientas acompañando tu sentir.
Yo voy de la mano con quien esté dispuesto a dejarme ir.
Encuentro pasión en los gestos más grotescos.
Aclamo la humedad placentera de entre tus piernas.
De entre tu boca,
Cuesta arriba sobre montañas esculpidas por palabras que se desvanecen, que se encarnan formando culos y entrañas.
Pero que nunca logran más que lo que logra tu sentimiento externado.
Inmaculadas obras de arte que atesoro bajo el colchón de nuestra cama.
Notas que has tocado y que siguen resonando desde hace años.
Quiero que sientas como yo te siento.
Quiero tanto que temo quererlo
Tu cuello abrazado entre sogas, armando vidas coloridas que aquí no entonan.
las mentes más bellas jamás se suicidan,.
Las mentes grotescas jamás se suicidan.
Sólo el optimista; de Cioran.
Optimistas entre verdades, optimistas a gatas.
Como yo. que deseo con el alma que me sientas.
Que suspiro cada vez que me acompaña tu mirada.
Encuentro tu pasión apagada,
Soplo hasta que las cenizas se esparcen y de ella no queda nada,
De ti no queda nada.
Solo yo,
Con ojo alegre
Como el abuelo,
Con llanto callado.
Voz al viento,
amor.
Te siento.
Siento.
Tu acalorado lamento.
Tu cuero secado al viento...
ahogado entre la tormenta,
que no le deja curtirse...
Que le deja disolverse.
Ni vive,
Ni muere.
Siente.
Por los siglos,
por las colinas,
Por los valles esculpidos entre culos y entrañas.
entre vientres y escrotos
Entre peces y cruces.
Entre la humanidad; la falta o sobra de.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
La víspera de la víspera de la angustia.
Nauseas,
Ganas de salir corriendo.
Ver mi silueta alejarse.
Caminar lento, hacia ella.
No poder alcanzarla.
Ella corre más de lo que yo pudiese correr.
Mi corazón se hunde cada segundo que me quedo aquí sentada. Cada segundo que no logro sacudir esta sensación de mi cuerpo, que se saciaría corriendo.
Sin mirar atrás.
Sin cargar una maleta.
Sin cargar con mi nombre.
A la mierda todo, todos estos sentimientos encontrados,
Todas las mentiras nauseabundas que mantienen la estructura de esta realidad.
A la mierda las canciones que no dicen nada.
A la mierda todo lo que no exprese la esencia del ser.
Te he encontrado, a ti. Me lees en estos momentos y sabes qué expresión tengo sobre el rostro.
Una expresión de rabia atorada en la garganta que provoca llanto, que me hincha los ojos, que me frunce el ceño y me aprieta los labios.
Aprieto los dientes, quizá por eso me duelen.
Quizá sean las muelas del juicio.
Quizá sea el peso de toda esa mierda que no logro sacudir de mis hombros.
Me sigues leyendo.
¿Por qué?
Te he encontrado a ti.
Cómo y cuándo no importa.
Te he encontrado.
Y cada pedazo de tu esencia se me ha impregnado. Tus guiños, tu sonrisa tonta, tu tonito de voz. Indudablemente tu poesía;
La que haces al andar, la que haces forjando porros, la que vas dejando en las mentes al hablar. Luces bello. Al lucir así, das ese sentimiento, esa sensación horrible de querer salir corriendo.
Desierto en el oasis, jamás al revés.
Bello e incomprensiblemente, perfectamente, ahí.
¿Para qué querría yo un desierto?
Qué perfecta belleza aquella.
La perfección de la singularidad.
La perfección de la pluralidad.
De no querer saber cuál.
Bello.
Tú.
Flor de desierto.
El frío de la noche.
El calor del día.
El flujo suave del viento.
El crujir de mis dientes.
La arena entre mis pechos.
De tu arena.
Desierto.
Sensaciones suaves.
Sin ganas de ir a ningún lado.
Ganas de extraviar el tiempo y correr entre tus valles.
Quitarle la máscara a tus noches,
Mezclarlas con las tardes.
Perder los extremos.
Dejar de saber cuál es cuál.
Difuminar esa sensación con el placer de no querer saber.
Deshacer los nudos que atormentan la paz de mi garganta.
Nauseas.
Vienen trepando por mi espalda. Saben como regresar,
Sacudirlas no basta, escribirlas no basta.
Escribirte no basta.
Duda.
Deseo.
Hombre.
Te escribo a ciegas, con los dedos sobre teclas, ojos sobre letras que van apareciendo cientos de segundos atrás de lo que voy sintiendo.
Te escribo y te escribo pasado.
Te escribo pensamientos y los sentimientos se disipan. Se deshacen entre letras que solo se teclean.
Y tu me sigues leyendo. Y yo te sigo escribiendo.
Y te escribo con rabia, con ganas,
Con ganas de darte todo lo que siento.
De entregartelo como regalo. Envolverlo en papel brillante.
Sin recibo.
No lo podrás regresar si no te queda como quisieses.
Me has leído. No hay marcha atrás.
Te he entregado pedazos de alma que no se pueden regresar intactos.
Saber que estás ahí, leyendo.
No hay marcha atrás.
Se que no hay tal singularidad,
No hay tal pluralidad.
Me mata,
Me llena de nauseas.
Me llena de ganas.
¡Cuántas ganas!
Te escribo
¡Como no voy a escribirte!
Mi sentir se desborda, cae por tu cintura, cae por tu sonrisa, tonta.
Cae por cada curva que no te he besado.
Cae por cada palabra tuya que me ha tocado.
Corro hacia ahí.
Hacia donde no quiero llegar, sólo imaginar.
Que basta con sentir entre mis pechos.
Como arena, como pedazos de tú.
Desierto.
Ahí no cargo con nada.
Ahí, te entrego todo.
Aquí. Como regalo.
Lector amado.
¡Desierto!
¡Ganas!
Ganas de salir corriendo.
Ver mi silueta alejarse.
Caminar lento, hacia ella.
No poder alcanzarla.
Ella corre más de lo que yo pudiese correr.
Mi corazón se hunde cada segundo que me quedo aquí sentada. Cada segundo que no logro sacudir esta sensación de mi cuerpo, que se saciaría corriendo.
Sin mirar atrás.
Sin cargar una maleta.
Sin cargar con mi nombre.
A la mierda todo, todos estos sentimientos encontrados,
Todas las mentiras nauseabundas que mantienen la estructura de esta realidad.
A la mierda las canciones que no dicen nada.
A la mierda todo lo que no exprese la esencia del ser.
Te he encontrado, a ti. Me lees en estos momentos y sabes qué expresión tengo sobre el rostro.
Una expresión de rabia atorada en la garganta que provoca llanto, que me hincha los ojos, que me frunce el ceño y me aprieta los labios.
Aprieto los dientes, quizá por eso me duelen.
Quizá sean las muelas del juicio.
Quizá sea el peso de toda esa mierda que no logro sacudir de mis hombros.
Me sigues leyendo.
¿Por qué?
Te he encontrado a ti.
Cómo y cuándo no importa.
Te he encontrado.
Y cada pedazo de tu esencia se me ha impregnado. Tus guiños, tu sonrisa tonta, tu tonito de voz. Indudablemente tu poesía;
La que haces al andar, la que haces forjando porros, la que vas dejando en las mentes al hablar. Luces bello. Al lucir así, das ese sentimiento, esa sensación horrible de querer salir corriendo.
Desierto en el oasis, jamás al revés.
Bello e incomprensiblemente, perfectamente, ahí.
¿Para qué querría yo un desierto?
Qué perfecta belleza aquella.
La perfección de la singularidad.
La perfección de la pluralidad.
De no querer saber cuál.
Bello.
Tú.
Flor de desierto.
El frío de la noche.
El calor del día.
El flujo suave del viento.
El crujir de mis dientes.
La arena entre mis pechos.
De tu arena.
Desierto.
Sensaciones suaves.
Sin ganas de ir a ningún lado.
Ganas de extraviar el tiempo y correr entre tus valles.
Quitarle la máscara a tus noches,
Mezclarlas con las tardes.
Perder los extremos.
Dejar de saber cuál es cuál.
Difuminar esa sensación con el placer de no querer saber.
Deshacer los nudos que atormentan la paz de mi garganta.
Nauseas.
Vienen trepando por mi espalda. Saben como regresar,
Sacudirlas no basta, escribirlas no basta.
Escribirte no basta.
Duda.
Deseo.
Hombre.
Te escribo a ciegas, con los dedos sobre teclas, ojos sobre letras que van apareciendo cientos de segundos atrás de lo que voy sintiendo.
Te escribo y te escribo pasado.
Te escribo pensamientos y los sentimientos se disipan. Se deshacen entre letras que solo se teclean.
Y tu me sigues leyendo. Y yo te sigo escribiendo.
Y te escribo con rabia, con ganas,
Con ganas de darte todo lo que siento.
De entregartelo como regalo. Envolverlo en papel brillante.
Sin recibo.
No lo podrás regresar si no te queda como quisieses.
Me has leído. No hay marcha atrás.
Te he entregado pedazos de alma que no se pueden regresar intactos.
Saber que estás ahí, leyendo.
No hay marcha atrás.
Se que no hay tal singularidad,
No hay tal pluralidad.
Me mata,
Me llena de nauseas.
Me llena de ganas.
¡Cuántas ganas!
Te escribo
¡Como no voy a escribirte!
Mi sentir se desborda, cae por tu cintura, cae por tu sonrisa, tonta.
Cae por cada curva que no te he besado.
Cae por cada palabra tuya que me ha tocado.
Corro hacia ahí.
Hacia donde no quiero llegar, sólo imaginar.
Que basta con sentir entre mis pechos.
Como arena, como pedazos de tú.
Desierto.
Ahí no cargo con nada.
Ahí, te entrego todo.
Aquí. Como regalo.
Lector amado.
¡Desierto!
¡Ganas!
martes, 15 de diciembre de 2015
Alunado (2)
Hoy camino a casa, miré el cielo.
Escuché el aire correr por las hojas de los árboles, enormes, sobre mí.
Me sentí viva.
Hoy había un millón de estrellas, ayer había solo una. Ayer había luna.
Ayer veía a la luna con gente a quien apenas conocí.
Hoy miraba el cielo y parecía que apenas hoy lo conocí. Jamás como hoy
amé lo vasto de su infinito. Hoy conocí al cielo. Hoy lo amé como ayer amé a
cada persona con quien reí.. Ayer entendí lo caótico de las relaciones humanas.
Lo difícil de entenderse a pesar de hablar el mismo idioma. Que los gestos son
más que cuestiones físicas, que los abrazos agradan tanto que incomodan. Y
apenas ayer la luna se había escondido de mi. Se había alejado como yo de este
mundo. Se había perdido entre el sinsentido. Él tampoco la vio. No había tiempo
de mirar al cielo. Introspectiva. Un sillón, un porro y mucha risa. Yo ahí,
quizá en otra vida. Yo aquí, buscando entre el cielo a una luna. Mi cabello con
olor a humo. Humo que apenas anoche la cobijaba. Me ha abandonado. A dónde ha
ido mi luna?
Se ha perdido entre las estrellas, se ha sentido deslumbrada por ellas.
Ha querido dormir conmigo y sin lograrlo ha soñado despierta. Yo no duermo a su
lado esta noche. No por falta de ganas. Me he atorado entre cuestiones más
graves. Mortales. He olvidado la falta de sueño, me he comido hasta odiar
hacerlo. Introspectiva. Exceso. He caído hondamente en excesos. Cavando pozos
para salir de charcos. Y ellos, todos ellos, ciegos, sin pensarlo se han
convertido en eso. Felizmente infelices. No se han sacudido el ego, yo me he
vuelto a cobijar con él. Me ha quedado grande, resbala de mi espalda pero
vuelvo a montarlo. Ahí sé que monta guardia. También la busca. Ella, bella.
Huye como quien huye de un asesino, se cobija entre estrellas, se enreda entre
el humo, renuente a ser vista por ojos débiles. Cautivados por bellezas de
plástico y cartón. Ojos que no admiran su danza por el cielo, que no se
percatan de los días en que ella ha abandonado su recinto. Luna bella. Hoy no
he vuelto a ser digno de verte danzar por las nubes, entre estrellas. Pero he
sentido y eso ha sacudido enormemente a mi ego. He visto las sombras de ayer,
te he visto, silueta tenue entre un cielo vasto. Belleza radiante acompañada de
sentires demasiado placenteros para palabras. He aquí haciendo homenaje a la
vida. Ubicada al pie de tu ventana. Tu trono donde los mortales nos asomamos
por si acaso esta noche aparecerás, entera. En fase. Dejando abierto un
resquicio por dónde admirarte. Luna, bella. Me has descubierto sonriendo.te
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