miércoles, 23 de septiembre de 2015

Búsqueda.

Quisiera poder escribirte nuevamente, como solía hacerlo. Como un loco enfurecido por la nostalgia de pensarte, de besar tus dulces piernas, de lamerlas con palabras húmedas y con consistencia de lengua. Rasposas, suaves, gruesas o quizá un poco más suaves que cualquier otra cosa. La suavidad con la que entregaba mi alma a tus pies. Esa, es la única que conozco, pues mi vida se rige precisamente por la falta de ella. Mi vida ha sido lo opuesto y por ello atesoro cualquier muestra de delicadeza, como la tuya, cuando te mojas, cuando te humedeces los labios con mi boca. Cuando tus susurros se convierten en gritos, fuertes y delicados, con los que me acaricias mejor que con cualquiera de tus dos manos. Tus labios, fuente de deseos, de devociones fuente de las palabras que como erudito guardo bajo el brazo o en alguno de los miles de escritos fallidos. Olvidados sobre las teclas engrasadas por mis manos, nerviosas de pensarte cerca.  No de mí, sino de ellas. Quienes te guardan el mismo respeto que yo le guardo a tus palabras. Palabras firmes, soberbias, que me embriagan de mundo; de la vomitada realidad de una flaca bulímica que nunca supo qué es amar. Me queman en el alma, que abandoné a tus pies, por no poder darle eso. Permanece ahí mientras siga habiendo qué aprender de ti. De ese mundo que denuncias, al que evidencias con gracia y fatuidad. Ese mundo en el que yo vivo, el cual tú hace mucho dejaste atrás. Harta de revolcarte en la falta de eso, que yo aún no sé cómo explicar.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Señora libertad

No miran más tus ojos alegres.
Mi vida hoy da giros a todas partes.
Gira hacia destinos que nunca imaginé tocar.
Gira alrededor de vidas acorraladas, de palabras que se atoran a media garganta
Mi llanto es continuo, fluye de la mano de mis sentimientos que van y vienen
Que se deshacen y se maquillan al recordarte
Tú que has muerto tantas veces, en tantos siglos, en tantas vidas; que nunca has  logrado ser callada.
Pero que has llorado, que hoy lloras.

sábado, 4 de julio de 2015

Oda a Nuevo Morelos.

Como el calor que agobia a media tarde, tú en un charco de tu propia transpiración.
Con caras conocidas pero (sin historia) sin principio ni fin.
No van hacia ninguna parte que tu conoscas.
Los ves, se mueven, hablan. Con movimientos torpes y murmullos sin sentido.
Todos van y nadie está.
Compran colores que simulan felicidad.
Que reemplazan la satisfacción de poder estar, de saber estar.
Y tú. Semidesnudo. Simulando estar completamente vestido. Con dos prendas puestas sobre un cuerpo vacío. Vomitando sentires que no saben llegar si no por medio de palabras que se atoran siempre al llegar a media garganta.
Y tú. Renuente a tragarlas. Estas aquí, rodeado de páginas recicladas.
Por fin estás aquí.
Agusto, acogido.
Estás aquí, admirando tus poros. Su capacidad de respirar
Admirando el momento sin separarlo de tí.

domingo, 3 de mayo de 2015

Traerá siquiera a la luna

El sol, sin pena llega. Carga de luz la obscuridad, sin miedo a equivocarse.
Su única voz, su luz
Que no necesita afirmación alguna
Que es por que es,
Que está demás preguntar porqué.
En cambio su amada, su astro lunar, llega de apoco, sin hacer mucho ruido.
Nunca alza la voz, harmoniosa, se desliza entre la obscuridad
Hasta el punto más alto, el más obscuro
Ahí a vista de su amado, astro solar
Ahí irradiada de la voz inequivoca
Ahí, se muestra bella, desafiante
Esperanza de viajeros, entre sus multiples siluetas
Anhelo de poetas, en el solemne intercambio entre dos eternos enamorados.
Complemento, indudablemente hechos para amarse.
Se aman libres, sin secretos.
No son luna ni sol
No son
Son en cuanto existe el otro
Que sin luz no se comprendería la obscuridad
Y sin ella, nuestro bello astro lunar dudaría del amor, de la convicción, de la veracidad de la voz de su amado
Que no necesita afirmación alguna
Que es por que es
Que está demás preguntar porqué.
Ella tranquila
Nunca alza la voz
Se desliza noche a noche entre la obscuridad
Llena solo de fe
Menguando solo de amor

martes, 28 de abril de 2015

...

Lloro. Verás, es la forma de hacerte homenaje. La única.
Hoy lleno la hoja de preguntas que van dirigidas hacia tus circunstancias. Qué más da lo que tú puedas contestarme desde tus “sentimientos” o desde tu “razón”.  Nada más claro que las circunstancias que te hicieron ir hacia donde yo no pude, o no quise seguir. 

martes, 7 de abril de 2015

... Ni uno más

Pensar en lo negativo del mundo, en la falta de libertad en el momento histórico en el que se profesa "mayor libertad" que hace 100, 300 años, me siento un ser alienado. Extranjero en este globo terrestre que no deja de girar. ¿Qué va de los miles de periodistas asesinados y enjuiciados por gritar verdades que lastiman el orgullo de los personajes más renombrados del medio? ¿Qué va de nosotros que dejamos que esto suceda, que creemos en los spots mediáticos que justifican el encarcelamiento de hackers, de periodistas, de estudiantes, de maestros, de campesinos; todos defensores de NUESTROS derechos. Mientras nosotros nos sentamos tras una computadora a escribir, como escribo ahora. A difundir y des-acentuar nuestro enojo sobre teclas desgastadas.

¿Te molesta? ¿Me molesta?

La percepción que tengo de la vida es indiferente a quien sea que logre leer estas páginas. Si merodeo entre el sinsentido de la vida con un placer mórbido, si aleteo entre la fe y la falta de, o si camino por la vida con la certeza de que estoy aquí "por alguna razón".
Ninguna es válida y sin embargo todas lo son. Todas han pasado por mi mente. Lo admito, soy una optimista irremediable que sabe que la vida es gris, que ella misma es gris, pero que desea con toda sus fuerzas que no sea así. Optimista, contradictoria... violo mis pensamientos con deseos utópicos. Violo mi juicio con fe. Y dejo caer sobre el mundo mis pestañas mojadas, cuando todo parece ir de bajada. Soy optimista, sentimental donde no existe ya el sentimiento, donde la fe no tiene cabida, donde ni yo misma la concibo. Mis actos son vanos, falsos, fingidos. Yo misma me sumo en un estado de indiferencia al saberme entre todo y parada sobre la nada; "cuando se queda el terreno vacío de piso, cuando el terreno es el vacío". La vida está y francamente creo que está de más cuestionar su realidad, su relevancia, su intención; la vida está. Y en cuanto está, estás, y en cuanto estás, estoy.